Según Alberte Blanco, director general de Montes e Industrias Forestales de la Consellería de Medio Rural, los incendios que arrasan Galicia forman parte de una clara provocación a este gobierno. Es un gran problema de seguridad y la situación es desbordante porque el país no está preparado. La comunidad autónoma no tiene control y está desorientado porque necesita ayuda para luchar contra los fuegos. Los fuegos forestales empezaron hace seis días en zonas cercanas a núcleos de población. Ya que algunos de los fuegos eran intencionados, los causantes sabían lo que están haciendo y aprovechan los vientos para prender las primeras llamas. ¿Por qué los criminales usan el fuego que destruye la naturaleza para mostrar su frustración aunque hay otras maneras de provocar el gobierno como las manifestaciones o las huelgas? Claro el fuego llama la atención del gobierno, pero un gran fuego es bastante. Es un acto que ellos indudablemente van a lamentar en el futuro porque nada es el mismo después de un fuego y necesita mucho tiempo para restaurar los árboles.